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sábado, 10 de agosto de 2013

Me veo.

Habrá mejores días, mejores recuerdos de noches menos húmedas que esta. Tendremos nuevas risas en viejos rostros, localizaremos la esencia de cada cosa y no la pondremos en su lugar; Habrá suelo que lamer, cartas que romper, precios que pagar y otros tantos que nos tendremos que saltar.

Lo que no existe dentro de tu cuerpo, se puede arreglar con rizadores de cabello, con pestañas falsas, con pinturas de miles de flores diferentes, vivira solo el interés por la cotidianidad en tu mirada; Habrá mejores pelucas para el payaso, tendrán millones de colores que resplandecerán entre las estrellas con filamentos de aluminio y sobre ellos, el atardecer permeara logrando un tono tornasol.

Lo que tengo yo, son gritos  que continúan brincando por continentes incontinentes de verborreas inconfundibles; Laminas de lagrimas mías, que sin ser traslucidas ennegrecen con cada mililitro de zozobra que escupe mi alcantarillado rostro. Me sobran confusiones que se vuelven transfusiones al inconsciente de alguien más.

No se como empecé a escribir esto… no se por que continuo.
Me hice experto en olfatear el desprecio.
Me despreció el olfato experto
Me olfateo despreciable
Me desprecio
Me veo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Un Mes Atroz


Hacia mucho que no tocaba esto del teclado..
Hay una relación constante con lo que el clima ofrece últimamente
No sé si son las noches o el llanto rebuscado, o la facilidad de no saberme acompañado
No sé si es mi tendencia a burlarme de la rima y sentir que nunca me la podre rascar
Todas las experiencias malas, son poesía, todos los ratos buenos nunca llegan a escribirse
Ya dirán bastantes, que melancólico sujeto, que hueva de persona saberlo siempre amargo
Ya lo sabía Johnny Cash, el hombre de negro permanecerá vestido así, hasta que algo aquí mejore
Son puras palabrerías enredadas, una tras otra las que vengo aquí a soltar
Hay cosas no tan destruidas, existen otras que vinieron a mutar, a ser complicadas
Como eso de que ya decidiste no verme, que te cansaste de un mártir de la vida
Como aquella historia de qué lloras por algún otro que en tu pecho se coló
Pero todas tus miserias son benditas, son escasas.. Son desastres, son huracanes
Las mías son constantes, porque están diseñadas para herir pero no para matar
Me mantengo en sintonía, me preparo para una sequia de cariño
Pero qué raro, estoy contento.. Porque al menos con mi huida, algún día..
Podre verte sonreír como la niña de quince años que hace tiempo conocí